
Siempre me han dicho que mezclar es malo. Pero parece ser que no. El Slamball, esa mezcolanza entre Rugby, Hockey y Baloncesto, deja su tierra natal, Estados Unidos, para expandir su territorio y darse a conocer a golpe de espectáculo en Europa.
A quien no le la llama la atención, el poder ver a tíos con cuerpo de jugadores de rugby, dando palos como en un partido de hockey y saltando sobre camas elasticas, para dejar al público con la boca abierta machacando el aro con acrobáticos mates.
