
Pues resulta que lo de copiar cuadros famosos, imitar de buena gana la firma del autor y venderlos por una talegada no es cosa exclusiva de los grandes pintores clásicos o contemporáneos. Porque resulta que a un mito del arte urbano como Banksy también se la juegan de esa manera.
No es raro encontrar de paseo por Londres, y por unas pocas libras, copias en diferentes formatos -en papel o tela, mejor o peor encuadernadas, de sus murales e intervenciones, tanto en la calle como en un museo- de la obra del inglés. Piezas por las que Banksy, claro, no ve un duro.

Sin embargo, Grant Champkins-Howard y Lee Parker habían ido un poco más lejos: ellos se hicieron pasar por representantes del propio artista en la página de subastas de eBay, donde ‘ofertaban’ las obras de éste realizadas en papel (nada de fotocopiar fotos sacadas a un muro) por cifras que llegaron a alcanzar las 2.000 libras.
Dicen que antes se pilla al mentiroso que al ladrón, pero en esta ocasión ocurrió al revés: a Grant y a Lee les echaron el guante el año pasado con más de mil copias falsas en su posesión. Cantidad como para inundar el mercado de mercancía falsa y arruinar la reputación de Banksy. Llevados a juicio, la pareja se ha librado de la cárcel pero tendrá que cumplir 240 horas de trabajos comunitarios.
Falta por saber qué opina el propio Banksy de todo esto.


