Banksy, de la calle al museo


El graffitero inglés Banksy, deja las calles por un tiempo y se pasa al Museo de Bristol, creando una exposición de un centenar de obras llevadas con el más riguroso misterio y supervisadas en secreto por él mismo.

El artista urbano que sólo había pisado museos de Estados Unidos o Israel, hace protagonista a su país natal, en una exposición donde plasma su visión del futuro, aunando piezas sobre política, cultura pop, moralidad y etnias. Combina escritura con graffiti, y representaciones gráficas realizadas con plantillas. Todo por cuenta del las arcas públicas. Curioso destino, el perseguido grafitero ahora recibe dinero del estado para exponer sus obras.

Apostando siempre por la modernidad y a la reivindicación política, Banksy es querido por muchos y no tan querido por otros. Aquí podéis ver alguna de sus obras.