
Quizás nunca hayas pensado en ello, pero fabricar prendas también tiene su coste en términos ecológicos. Principalmente por culpa del CO2 que se libera a la atmósfera durante el proceso, la cantidad de agua utilizado en el teñido de la ropa y los químicos que se liberan durante el mismo. No obstante, existe una solución a dicho problema. Y Protest la ha puesto en práctica. Seguir leyendo

